Hay días en que la prensa extranjera mira a República Dominicana y encuentra, en lugar del catálogo habitual de crisis o color local, un país que se sienta a conversar sobre el mar. No es lo más frecuente. La cobertura internacional de este país suele preferir el vértigo del suceso, la promesa de inversión o la crónica de la inestabilidad en la región. Por eso llama la atención que Infobae América haya dedicado su espacio a la celebración del Primer Foro Nacional de los Océanos en Santo Domingo, un encuentro que reúne a Gobierno, academia, sector privado, organismos internacionales y sociedad civil bajo un lema tan ambicioso como revelador: “El océano como fundamento de la prosperidad sostenible”.
El encuadre de la mirada exterior merece una lectura atenta. Infobae no presenta a República Dominicana como un país que llega tarde a la agenda oceánica, sino como uno que busca ordenarla. El artículo subraya que el Ministerio de Medio Ambiente, el PNUD y el Intec organizaron la cita con el objetivo de fortalecer la gobernanza oceánica y sentar las bases de una futura Estrategia Oceánica Nacional. No es una noticia menor: en una región donde el mar suele ser tratado como un escenario para el turismo o la pesca, la prensa internacional ofrece aquí la imagen de un Estado que intenta pensar su territorio marino con visión de largo plazo.
El dato que estructura toda la narrativa del medio es, además, una suerte de correctivo geográfico: el océano representa cerca del 90 % del territorio nacional. Es una cifra que choca con la percepción habitual que se tiene del país desde afuera, donde República Dominicana es ante todo una isla de playas y resorts. Infobae recoge, a través de los participantes, la idea de que ese mar, lejos de ser un decorado, es un activo estratégico para el desarrollo nacional. La declaración del ministro Paíno Henríquez, citada textualmente, insiste en que “nuestro futuro está estrechamente ligado a la salud de nuestros mares”. El medio reproduce esa convicción con seriedad, sin la ironía que a menudo acompaña a las noticias de países pequeños que prometen grandes transformaciones.
Lo que la prensa extranjera destaca de esta jornada no es el logro consumado, sino la intención de construir. El artículo insiste en que el foro fue un primer paso, un espacio para el diálogo multisectorial, un esfuerzo por transformar las convergencias en políticas concretas. El viceministro de Recursos Costeros y Marinos, José Ramón Reyes, es citado precisamente en ese punto: “Ahora el desafío es transformar este espacio de diálogo en alianzas, políticas y acciones concretas”. El medio no oculta la magnitud de los retos que se examinaron: cambio climático, contaminación marina, erosión costera y sobrepesca. Ese listado, incorporado a la crónica, evita que el relato resulte complaciente. La mirada exterior describe a un país que reconoce sus problemas y busca articular una respuesta. Es un encuadre notablemente adulto, alejado tanto de la lástima como de la idealización.
Es inevitable notar que la noticia llega desde un medio extranjero y no desde la propia prensa local, aunque el foro haya tenido lugar en Santo Domingo. Ahí reside un matiz que el editorial debe señalar sin cinismo: la imagen de una República Dominicana que piensa su océano como política pública, que conecta la agenda nacional con el Acuerdo BBNJ y que recibe el acompañamiento del PNUD, circula hacia afuera con una nitidez que quizá no encuentra dentro de sus fronteras. La representante del PNUD, Ana María Díaz, es citada en la crónica al vincular el foro con la agenda oceánica internacional y con la capacidad del país de consolidar una visión estratégica sobre sus mares. Ese énfasis en la gobernanza y la ciencia, en los avances del programa 30x30 y en la importancia de los ecosistemas para la economía, conforma un relato que la prensa extranjera ofrece hoy sin aspavientos. Es posible que se trate de un espejismo institucional, de esos que se disuelven cuando el diálogo dé paso a los presupuestos. Pero la noticia existe, y es genuina.
El editorial, sin embargo, no debe caer en la trampa de celebrar la simple existencia del evento. La prensa internacional, al cubrir esta cita, omite lo que no puede ver desde la sala del Intec: si esa arquitectura de consensos llegará a las comunidades costeras, si la economía azul beneficiará a algo
La Redacción · síntesis de la prensa internacional del día · escrito con IA, señalado como tal