La prensa internacional ha encontrado hoy en Bolivia un relato que le permite hablar de otra cosa. El caso de Fernando Cerimedo, asesor del presidente Rodrigo Paz, imputado por tentativa de feminicidio contra su pareja Nadia Shirley Beller Delgadillo, ocupa el espacio central que Infobae América dedica al país, y el mismo personaje aparece en El País América retratado como emblema del "poder en las sombras de la nueva derecha latinoamericana". No hace falta ser muy suspicaz para advertir cómo se teje el encuadre: un argentino vinculado a campañas políticas regionales, acusado de un crimen violento contra una mujer embarazada, se convierte en la excusa perfecta para contar una historia sobre el poder, la impunidad y los mecanismos oscuros que rodean a ciertos operadores políticos. Bolivia, en ese relato, funciona apenas como el escenario donde la trama se desarrolla.
El artículo de Infobae América es en sí mismo un ejercicio de información rigurosa y de encuadre significativo a la vez. Los datos están: la imputación por feminicidio en grado de tentativa, los disparos del 17 de agosto frente al Hotel Swissôtel, la víctima herida en cuello, tórax y brazo derecho y sometida a una intervención quirúrgica por fractura del húmero, el embarazo de cuatro semanas, la detención de Cerimedo cuando estaba a punto de abordar una aeronave, los elementos secuestrados por la Fiscalía, incluidos teléfonos, computadora y las motocicletas presuntamente usadas en el ataque. La reconstrucción judicial está ahí, con sus pericias balísticas y sus registros de comunicaciones. Pero el acento del relato no cae en la víctima ni en la justicia boliviana: cae en el acusado, en su declaración, en su versión de una relación "con muchas idas y vueltas", en el detalle de que pagó la