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🇨🇷 Costa Ricalunes, 20 de julio de 2026

La prensa internacional que hoy se detiene en Costa Rica lo hace desde un ángulo que, por primera vez en varios días, no le interesa el déficit, la enfermedad o la vulnerabilidad. Infobae América publica el saludo presidencial de Laura Fernández a la comunidad sorda con motivo del Día Nacional de la Lesco, y el encuadre que emerge es el de un país que, al menos en esta ocasión, se permite celebrar una conquista normativa sin defensiva, sin justificación, sin la sombra de una crisis de fondo.

El dato que estructura la cobertura es simple pero revelador: Costa Rica reconoce la lengua de señas costarricense como lengua materna por ley desde 2012. No es una noticia de hoy. Lo que es noticia, para la prensa extranjera, es que la presidencia del país dedique espacio público a recordarlo, a honrarlo, a vincularlo explícitamente con la construcción de una sociedad más accesible. La cobertura no interroga si esa ley se cumple, no cuestiona si las instituciones públicas y privadas realmente garantizan el derecho al uso de la Lesco, no rastrea el abismo entre la norma y la práctica. Simplemente documenta el acto de enunciación presidencial como si fuese suficiente.

Hay en esto una lectura posible que merece atención. La prensa extranjera, acostumbrada a registrar en Costa Rica fracturas, insuficiencias y amenazas, encuentra aquí un momento donde el país puede permitirse una narrativa de inclusión sin que esa narrativa sea inmediatamente desmentida por un titular contradictorio. Setenta mil personas sordas en el país, aproximadamente. Una ley que las reconoce. Una presidenta que lo subraya. La Federación Mundial de Sordos, la ONU, la Asociación Nacional de Sordos de Costa Rica como testigos institucionales de que algo, al menos, funciona.

Lo que no aparece en la cobertura es la pregunta incómoda: si la ley existe desde hace catorce años, si la obligación de incorporar la Lesco en programas educativos está establecida, si el patrimonio cultural y lingüístico está reconocido, ¿por qué es noticia que la presidencia tenga que recordarlo ahora? La respuesta que la prensa extranjera evita es que probablemente la ley sigue siendo más aspiración que realidad, y que el saludo presidencial funciona menos como celebración de un logro consolidado que como recordatorio de una deuda pendiente.

Pero hay también algo más sutil en el encuadre. Al cubrir este acto sin escepticismo, sin la ironía que la prensa internacional ha reservado para otros anuncios costarricenses, Infobea América parece sugerir que en Costa Rica hay al menos un espacio donde la retórica oficial y la intención política convergen sin necesidad de verificación inmediata. Es un respiro narrativo, breve, antes de que el país vuelva a ser visto como un territorio donde las leyes y la realidad habitan en continentes distintos.

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