La prensa internacional ha encontrado hoy un Perú que no está en crisis, sino en conferencia. O, más precisamente, ha descubierto que existe un Perú académico y empresarial que funciona, que piensa, que se internacionaliza, mientras el país sigue atrapado en los titulares de conflictividad política que dominaron las semanas anteriores. Infobea América reporta sobre el International FACEM Day, un evento de la Universidad César Vallejo que convocó a especialistas internacionales para debatir innovación, geopolítica e inteligencia artificial en tres ciudades del país. El contraste es casi incómodo: mientras la narrativa exterior sobre Perú ha girado obsesivamente en torno a impugnaciones electorales, retrasos en conteos y pugnas por la validez de votos, existe simultáneamente un ecosistema de pensamiento empresarial que dialoga con expertos de Esade Business School y el Institute of Next, que reflexiona sobre la multipolaridad global y la accesibilidad de la innovación.
Lo que merece atención aquí no es la noticia en sí, sino su ausencia relativa de la cobertura extranjera dominante. Cuando Alfons Cornella, fundador de Infonomia, sostiene que "la innovación es más fácil de lo que piensan" y enfatiza que no depende del tamaño de la empresa sino de la capacidad de observar el entorno, está hablando de algo que la prensa internacional rara vez asocia con Perú: una capacidad de agencia y construcción que no se reduce a conflictividad. Ángel Pascual-Ramseay, profesor de Geopolítica en Esade y exasesor presidencial español, advierte sobre "un nuevo paradigma geopolítico" de multipolaridad y fragmentación. Esa reflexión, que debería interesar profundamente a corresponsales que cubren América Latina, llega al público internacional filtrada a través de un evento académico, no como análisis de la situación peruana en sí.
La brecha es instructiva. La prensa extranjera ha estado tan enfocada en narrar a Perú como un país donde la democracia electoral se tambalea, donde los procedimientos se cuestionan y donde las instituciones se erosionan, que ha dejado de lado la pregunta más incómoda: qué está haciendo Perú para preparar a su próxima generación de líderes empresariales y qué visión de futuro está circulando en sus universidades. El evento reportado subraya que existe pensamiento estratégico sobre cómo la geopolítica impacta las decisiones empresariales, cómo la inteligencia artificial redefine la competencia, cómo la curiosidad y el pensamiento crítico son herramientas de diferenciación. Nada de esto contradice los reportes sobre crisis institucional, pero sí los contextualiza de manera que la cobertura exterior ha omitido sistemáticamente.
Xavier Gimbert Rafols, decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la UCV, señala que "la geopolítica te puede cambiar el rumbo absolutamente" y que se ha convertido en un factor tan determinante como el mercado o la competencia. Es una observación que merece ser escuchada no como una reflexión académica aislada, sino como síntoma de cómo sectores influyentes en Perú están pensando el contexto global. El énfasis en que la educación debe desarrollar "pensamiento crítico, criterio propio y comprensión del contexto global" porque los jóvenes "enfrentarán un entorno más complejo e inestable" sugiere una consciencia clara de que el país está en transición.
Lo que la prensa internacional ha dejado de ver, al concentrarse en la narrativa de crisis electoral, es que Perú no es un país que simplemente sufre sus instituciones, sino que también las está intentando reformar desde espacios académicos y empresariales. Eso no resuelve los problemas de gobernanza que han dominado la cobertura extranjera, pero sí los sitúa en un marco más amplio: el de un país que, simultáneamente, se desmorona institucionalmente y se prepara para un futuro que requiere innovación, pensamiento estratégico y adaptación a cambios geopolíticos impredecibles. La ausencia de esta dimensión en la narrativa internacional es, en sí misma, una distorsión significativa de qué es Perú hoy.