La prensa internacional ha encontrado en Kany García una narrativa que le permite hablar de Puerto Rico sin hablar realmente de Puerto Rico. El País América publica hoy un perfil de la cantante puertorriqueña en el que el origen de la isla funciona como un dato biográfico, casi como un accidente de trayectoria. Lo que interesa al medio español no es Puerto Rico como contexto o como productor cultural, sino Kany García como figura que ha trascendido ese origen para convertirse en algo más universal: una artista que canta en español, que vive en Madrid, que tiene una historia personal de superación y, sobre todo, que representa ciertos valores progresistas sobre identidad sexual y religiosidad que el lector europeo encuentra reconocibles.
El titular mismo es revelador. Promete la historia de "la hija de un excura que llegó al cielo del pop", una frase que podría describir a cualquier artista de cualquier lugar, pero que en este caso viene de Puerto Rico. La isla no aparece como productora de un fenómeno musical propio, sino como el lugar de donde salió alguien que tuvo que irse para llegar a algún lado. El accidente de tráfico a los veintiuno, la paciencia aprendida en la cama durante dieciséis semanas, la amistad con figuras españolas, la vida en Madrid: todo eso es lo que cuenta. Puerto Rico es el prólogo que explica de dónde viene, pero no es el sujeto de la historia.
Lo más interesante es que el encuadre funciona perfectamente para los propósitos del medio. El País América puede publicar una entrevista sobre tolerancia religiosa, sobre la aceptación de la homosexualidad en familias católicas, sobre la lucha por la igualdad en el colectivo LGBTQ+, y hacerlo sin tener que lidiar con las complejidades políticas, económicas o sociales de Puerto Rico. La isla se convierte en un telón de fondo emocional: es donde sucedió algo importante en la vida de alguien que ahora importa en otro lugar.
Esto no es una crítica a Kany García ni a la calidad del perfil. Es una observación sobre cómo funciona la mirada extranjera sobre Puerto Rico cuando encuentra a un puertorriqueño que ha tenido éxito fuera. La isla desaparece como sujeto y se convierte en origen. Y eso, paradójicamente, es una forma de invisibilidad que se parece mucho a la visibilidad.