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🇨🇷 Costa Ricamartes, 4 de agosto de 2026

La prensa internacional que hoy se detiene en Costa Rica ofrece, en una misma edición, dos retratos que parecen no haberse leído entre sí. El principal, tomado de Forbes y reproducido por Infobae América, celebra al país como uno de los mejores destinos del mundo para jubilados estadounidenses: naturaleza, playas en ambos océanos, estabilidad política, seguridad relativamente alta, atención médica accesible y un costo de vida menor al promedio de Estados Unidos. El ranking de la revista analizó 96 destinos en 24 países y, como en ediciones anteriores, Costa Rica conserva su lugar por una combinación que el medio describe con precisión de folleto: un estilo de vida menos acelerado, cercanía geográfica con Norteamérica y un régimen migratorio que permite a extranjeros con pensión vitalicia de al menos mil dólares mensuales solicitar una residencia temporal renovable por periodos de dos años. No es un cuadro falso, pero es un cuadro deliberadamente recortado.

Los otros titulares del mismo medio, apenas unos clics más abajo, componen la franja que Forbes no considera parte del paisaje para sus lectores jubilados. Estados Unidos entrega garantías finales para extraditar al costarricense Macho Coca a Nueva York. La Fiscalía pide un año de prisión preventiva para los hijos del narcotraficante Pecho de Rata. La Universidad Nacional alerta sobre el deterioro de la niñez y afirma que el momento de actuar es ahora. Costa Rica busca cárcel para quienes amanajan exámenes de admisión en universidades públicas, un delito que, aunque menor en comparación con el narcotráfico, refleja la corrupción sistémica que erosiona la confianza en las instituciones. Estos ejemplos no son excepciones, sino síntomas de un país que, mientras se vende como un paraíso de paz y prosperidad, enfrenta desafíos que la prensa extranjera suele omitir en sus ediciones más coloridas. La realidad costarricense es, como en muchos destinos turísticos, una moneda con dos caras: una brillante para el visitante, y otra menos pulida para el habitante.

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